Las caries en los colegios y guarderías

Para comprender cómo se produce la transmisión de las caries en los colegios o el hogar, es necesario comenzar hablando de la bacteria ‘Streptococcus mutans’. Un microorganismo que habita en nuestras bocas. Este microorganismo tiene la función de liberar una serie de ácidos, tras la finalización de las comidas. Estos ácidos provocan la erosión del esmalte dental.

La presencia de esta bacteria es muy difícil, por no decir imposible, de eliminar. Las madres son casi siempre quienes lo trasmiten a sus hijos en los primeros meses vida. Sin embargo, no todas las cepas de ‘S. mutans’ proceden de la madre.

Un nuevo estudio dirigido por investigadores del Departamento de Biología de la Universidad de Alabama en Birmingham (EE.UU.), afirma son adquiridas por el contacto de los niños entre sí, siendo una de las principales vías de transmisión de las caries en los colegios.

La transmisión del microorganismo

El objetivo de este nuevo estudio era identificar el origen de la transmisión de esta bacteria en niños de corta edad.

Los resultados mostraron que aproximadamente un 40% de los niños no compartían ninguna cepa de ‘S. mutans’ con sus madres.

Hasta un 72% de los menores portaba al menos una cepa que no tenía ningún otro miembro de su entorno familiar.  El origen de hecho, era siempre un compañero de clase o similar.

Estas conclusiones, abren por tanto la necesidad de considerar estas vías de transmisión a la hora de prevenir y tratar las caries dentales. No solo en la transmisión de caries en los colegios, también en el día a día, en el contacto de los niños con otros niños u adultos.

Conclusiones

Por tanto, vemos como cualquier interacción en la que esté implicada la saliva, puede ser el motivo de transmisión de la bacteria ‘Streptococcus mutans’. Compartir un mismo vaso es suficiente para que el microbio sea transmitido.

Sin embargo, es una realidad que no debe preocupar (en exceso) a los padres. Si que se deben adoptar medidas enfocadas en evitar la transmisión de la bacteria entre los niños, pero no debemos llevar esta preocupación hasta el extremo en que no dejemos interactuar a nuestros hijos de forma normal con otros niños. Ni mucho menos nosotros, debemos de evitar besar a nuestros pequeños.

Los efectos psicológicos, e incluso biológicos, tan positivos que un beso supone en los niños es mucho más importante de salvaguardar.

Eso sí, debemos tomar precauciones y evitar, en la medida de lo posible, que esto ocurra. Y lo más importante, realizar revisiones periódicas. De esta forma, podremos prevenir y dar solución a tiempo a este y otros problemas de salud. Tanto en nosotros mismos, como nuestros pequeños.

 

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Fuente: ABC
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